El lenguaje secreto de las estadísticas, tan seductor a una cultura centrada en hechos, es utilizado para la demagogia, inflar, confundir y sobre simplificar.
Darrell Huff, Como mentir con estadísticas.
Los números no mienten. Pero estos pueden, y son constantemente, manipulados. Es interesante ver como profesionales del mundo de las estadísticas y otras profesiones (como las agencias de publicidad) son capaces de manipular las estadísticas para fundamentar prácticamente cualquier cosa que ellos quieren probar.
Esta constante manipulación de los números y estadísticas me lleva a cuestionar la veracidad de la presente “crisis económica”. No porque dude que estemos en alguna especie de crisis económica, sino, mis dudas van dirigidas a la extensión y profundidad de la misma y quienes son los que verdaderamente son afectados por la misma. Así utilizando los medios provistos por los números y estadísticas para llevar a toda una nación a creer que está en “crisis económica”.
Los medios de publicidad, encarnado en los medios noticiosos, reportan constantemente sobre los problemas económicos de la nación. Si las instituciones financiaras se encuentran en tan mala situación económica, provocada en gran medida por su mala administración, falta de sentido común y de visión, entonces la pregunta que nos deberíamos hacer porque pueden pagar bonos a sus ejecutivos mientras echan a la calle a trabajadores y aumentan los precios. Cuál es la razón que ejecutivos pueden viajar en aviones privados a pedir dinero al Congreso de los EE.UU. mientras que aprueban la producción y venta de vehículos defectuosos.
Hay que cuestionarnos el hecho que en una “crisis económica” las compañías encargadas del negocio de la gasolina en EE.UU. reportaron ganancias durante el periodo donde la gasolina estuvo lo más cara en años recientes. O el hecho que los precios de algunos productos y servicios aumentaron durante este periodo, sin embargo no han bajado de la misma manera en que el precio de la gasolina bajó.
Mis preguntas sobre si verdaderamente estamos en una “síndrome económico generalizado”, o si la percepción (o causa) de esta se debe a que los márgenes de ganancias se están achicando. Y aquellos que quieren sus bonos y continuar viajando en aviones privados necesitan que aquellos que pagan impuestos y son el verdadero motor de la economía crean que están en crisis económica. Esta creencia de estar en crisis, que no se nos olvide que de las crisis también implica oportunidad de crecimiento, es tan solo un instrumento subterfugio para justificar prácticas dudosas. Así logrando exprimir más ganancias de los consumidores y contribuyentes.
Por otro lado las intensiones de las compañías que despiden a sus empleados en estos momentos de “crisis económica” me parecen muy sospechosas. Especialmente si lo ponemos desde la perspectiva de que el gobierno está “regalando” el dinero de los contribuyentes. Mi sospecha se debe a que si se reportan perdidas, se justifican los despidos, si se presenta la posibilidad de cerrar el negocio, entonces aumentan las posibilidades de que se le asigne el dinero que el gobierno está regalando (porque hasta el momento no se han puesto unas restricciones efectivas en el gasto sabio de los mismos).
Con los fondos de los contribuyentes que el gobierno le da, en efecto, las compañías logran aumentar sus márgenes de ganancias. No solo por el dinero recibido del gobierno, sino por otros movimientos que hacen. Al despedir a los empleados no tienen que pagar salarios y el gobierno paga los beneficios del desempleo, no se pagan los beneficios como los relacionados a la salud y retiro, y el gobierno se ve en la obligación de cubrir los mismos. Tampoco aumentos por experiencia y tiempo en el empleo son honrados.
Al crear esta imagen de “crisis económica” las personas terminan por estar completamente felices y dóciles con el mero hecho de tener un empleo. No importa las condiciones de este empleo, inclusive están dispuestos a renunciar gustosamente a privilegios, beneficios y derechos otorgados y ganados simplemente por mantener un empleo. Y no se nos olvide el traslado de los empleos a lugares donde no se tiene que otorgar beneficios y la mano de obra no es nada más que servidumbre en cuasi esclavitud.
Mientras tanto los ejecutivos reciben sus bonos por su efectivo liderato en la economía del país. Todo esto se facilita por la hábil manipulación de las estadísticas que reportan la “crisis económica”. Por un uso efectivo de una maquinaria de publicidad que alimenta la imagen que se desea. Claro, siempre queda la posibilidad de que todo sea lo contrario y el estado de la economía este peor de lo que se está reportando y por eso los ejecutivos están amasando sus bonos en preparación de una debacle futura.
sábado, 31 de enero de 2009
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