Aparentemente, una democracia es un sistema donde numerosas elecciones son efectuadas a un alto costo sin tratar los asuntos y con candidatos intercambiables.
Gore Vidal
El concepto de Vota o Quédate Calla’o es una de las muchas tonterías que escuche durante la campaña eleccionaria del 2008. Esta era una campaña diseñada para atraer el voto joven. Al crear la ilusión que la opinión es estos era tomada en cuenta, por simplemente hacerle preguntas a los candidatos a la gobernación. Así consumando el engaño de que sus asuntos serian atendidos por los candidatos a la gobernación. Cuando se pone en perspectiva esta campaña fracaso. ¿Qué se puede esperar de una campaña donde su principal Porta Voz/Moderador fue un reggetornero?
Para comenzar el derecho al voto, y otros tantos derechos, se establecen la Constitución del ELA de Puerto Rico. Sin embargo, en ninguna parte de la constitución he podido identificar la obligación a ejercer alguno de los derechos que allí se exponen. Es menester tener claro que es la obligación del gobierno, a través de las agencias pertinente, garantizar esos derechos. Pero es la prerrogativa de los ciudadanos el ejercer o no sus derechos. Ese es uno de los elementos claves de la bella libertad en una democracia (por falsa que sea esta en Puerto Rico).
Por otro lado el voto puede ser construido no como un derecho sino como una responsabilidad ciudadana. Sin embargo esta construcción se hace no desde la responsabilidad ciudadana sino desde la conveniencia de los círculos de poder y los grupos de interés que representan a los mismos. Ya que esconden cual es la verdadera intensión de estos: Una obligación en el ciudadano a validar, mediante su participación, un sistema que es inherentemente corrupto e inconsecuente.
En un principio, tal vez cuando fue diseñado los padres de la patria (esos grandes proceses que morirían de la vergüenza por la faltas en el carácter de esos personajillos que reclaman los espacios que ellos dejaron) tuvieron la mejor intención de establecer una efectiva democracia participativa. Sin embargo las grandes rameras que habitan en los sacros recintos del Casa de las leyes, y las marionetas que residen en la Fortaleza, y más importante sus Dueños y Señores han logrado adulterar el sistema para su beneficio personal y el de un limitado grupo.
Me rehúso a validar un sistema que no funciona. Es por eso que en las elecciones generales del 2008 no vote, tampoco en el fiasco anterior de la unicameralidad (evidencia del respeto al poder del voto en Puerto Rico). Sin embargo me registre como votante. Tenía la plena y completa intención que se registrara en las estadísticas que un elector no ejerció su derecho al voto. Por coincidencias del destino estas han sido las elecciones con menos participación comparado con los votantes registrados y eso alegra mi alma.
Ahora es que aplicarían la idiotez de Vota o Quédate Calla’o. Donde se argumentara que si no votaste no puedes opinar. Por el contrario, como ese gran filosofo George Carlin ha expuesto, los que han participado en el proceso eleccionario son los que no pueden protestar. Ellos han validado con su participación el proceso eleccionario. Ellos son los que han elegido a los imbéciles y corruptos a los escaños. Ellos son los que han creado los problemas al poner a incompetentes en posiciones de liderato. Los que participaron en el proceso y perdieron tampoco pueden protestar porque ellos lo único que están haciendo es criticando desde la posición del perdedor.
Aquellos que entendemos que un sistema que no funciona no debe ser validado y nos abstenemos de ejercer el derecho al voto tenemos la fuerza moral de opinar y de ser necesario criticar. Nosotros no hemos creado ningún problema y no hemos contribuido al mantenimiento de la ilusión de control. Para que una democracia funcione es necesario que el electorado de un país tenga la capacidad de pensar críticamente y sea uno con un nivel educativo óptimo.
Pero esos que han obtenido el poder mediante la manipulación de un electorado en el proceso eleccionario, han tomado como la política pública manipular el pensamiento mediante el uso de los medios de comunicación y el mantener a ese electorado en el mínimo nivel educativo. ¿Acaso no se gasta más en un criminal en las cárceles de Puerto Rico que en un estudiante del sistema educativo? George Bernard Shaw tenia razón cuando afirmaba que la democracia es el mecanismo que garantiza que seamos gobernados de la manera que merecemos…
lunes, 29 de diciembre de 2008
martes, 23 de diciembre de 2008
¿Reflexión Final?
Soy un conductista, materialista, positivista y empirista. También soy pesimista, y lo enmarco todo desde la perversidad Lacaniana para significar lo eventos a mi alrededor, las personas y sus motivaciones. Además de un nihilista nietzscheano al momento de enfrentarme al futuro futuro. Mas que por una convicción de que esa es la mejor manera de hacer las cosas, conceptuar el mundo y vivir en él, es una reacción a lo que ha sido mi interacción con la creación social por los personaje del mundo que me rodea.
Es desde ahí que opero cuando escribo estas reflexiones. Editando su contenido para evitar caer en problemas, ya que uno no sabe las vueltas que da el mundo y a manos de quien puedan caer. Es como dice Juan Mari Bras, cuando hay censura uno se auto censura (tengo una contestación para esto pero la debo censurar para no meterme en líos). Esta reflexión sobre la Clase la escribiré para complacer o hacer a alguna persona feliz. Por el contrario me elevara a la infamia… y ese prospecto me emociona.
La Clase de Historia de la Psicología ha sido una experiencia adecuada en el en sentido que se ha cumplido con la encomienda de enseñar cuales son los aspectos constituyentes de la profesión de la psicología. Donde vemos que para estas se pudiera cuajar como tal primerio se necesito todo un cuerpo de conocimiento filosófico del cual se pudiera partir. Lugo de tener un contexto social en el cual se pudiera establecer la profesión. Y uno científico y académico, del cual sintetizara el conocimiento técnico para darle una congruencia sistemática y competitiva.
También se discutió los procesos que inciden en la profesión de la psicología que no son necesariamente propios de la misma. Es un proceso en el cual una serie de actores sociales con algún tipo de interés apremiante en el desarrollo o estagnación de una profesión conspiran, cooperan o se interponen los unos a los otros. En ocasiones las políticas de un imperio pueden impedir que las ideas psicológicas de teóricos sean conocidas fueras de sus áreas geográficas. En otras ocasiones las necesidades económicas de una nación moldean lo que la práctica de una profesión. Mientras que talleres profesionales intentan perseguir cual es su visión de lo que es la profesión.
Ahora mi visión pesimista se torna no a la clase, sino a las relaciones estudiante y al profesor. Tal vez inspirado por lo que decía Albert Camus (o fue el Che, uno de los dos parafraseo al otro), seamos realista hagamos lo imposible, el profesor demanda de los estudiantes lo que no se le ha demandado antes: que piensen. Que tomen lo que han aprendido y presenten una opinión articulada de lo que se está hablando en las clases. El problema surge cuando no todos los estudiantes están al nivel que el profesor entiende el estudiante debe estar. Es de esperarse que un nivel superior, estamos en un curso a nivel doctoral, pero la realidad es que las clases universitarias no son homogéneas. Ya la división de la clase entre grupo A y los demás, Capitulo 1 y los regulares no existen. Ahora se trabaja bajo los mismos estándares.
Por un lado la comercialización de la educación permite que las personas compren su espacio en una universidad, sus notas y eventualmente un titulo. Solo por pagar una cuota de matrícula, presencia en un salón de clases y presentar algo escrito en sus exámenes ya se puede obtener un título. Inclusive una tendencia legal está surgiendo donde una vez aceptado en un programa graduado existe un expectativa de graduación. Esta comercialización logra que la mediocridad pase por la ranuras del sistema y se entrone en la profesión. La profesión exalta la mediocridad a las posiciones de poder si esta es hermosa y se viste bien.
¿Que sucede con el profesor cuando se enfrenta a esta situación? Donde personas que no necesariamente tienen la capacidad de un futuro doctor están en un curso doctoral o peor no tiene la disposición de aprender y trabajar como un futuro profesional. Molestarse, obligar a trabajar, explicar como si fueran un niño de 6 años. En un proceso de tanteo (trial and error) se intentan varios métodos, pero esto puede llevar al peor pecado de todo, la pérdida de tiempo en el proceso de enseñanza (desde mi perspectiva cuantitativa) y de uno de los estudiantes del Padrastro Pepe.
Un sistema socrático no necesariamente es el mejor, a pesar que el centrismo occidental nos ha hecho creer esto. Existen formas alternativas como el método del confusionismo, pero este requiere la más alta entrega del estudiante al conocimiento. Donde este tiene que hacerse cargo de su aprendizaje. Este compromiso con la enseñanza es uno de los elementos menos comunes en las universidades actuales (por lo menos en las que tenido la oportunidad de estudiar).
Cuanto perturba mi alma cuando soy testigo de imposturas intelectuales. Como un estudiante se atreve a ir a una clase de historia de la psicología cuando no domina la historia general que se enseña en escuela primaria. “Hello! Para eso existe Wikipedia”. Luego en un patético intento de vacía arrogancia dice disparates para parecer una persona estudiada (o en lo mínimo preparada para la clase). Descartando de plano el preguntar o admitir que no sabe. El que es ignorante y pregunta deja de ser ignorante, el que no se atreve a preguntar por la vergüenza o pereza.
Por otra parte, en la penúltima clase vi como el nivel entrega al proceso educativo del estudiante aumento ¡No sé si estoy viciado porque me dieron un langostino!
Entiendo que como grupo hubo una mejoría y que la ingesta de información fue muy efectiva. Quizás como escribí en una reflexión anterior, lo que se necesita es tiempo y exposición a un sistema alternativo. Aun así sigo siendo pesimista.
A pesar de que la proposición construccionista para construir un conocimiento profesional es una loable que debe seguir siendo experimentada con, en la búsqueda de una aplicación eficaz, lo único que ha logrado en mi es lo contrario: reforzar mis opiniones de un proceso educativo técnico en el cual se memorice datos y apliquen los mismos de manera utilitaria. Donde la finalidad del proceso educativo sea uno pragmático para inserta mano diestra al mundo laborar y reforzar una economía.
Por otro lado, en un intento de no ser tan pesimista, se que la clase de historia de la psicología ha expuesto a los estudiantes a una manera alternativa de ver el proceso histórico. A evaluar la historia que se nos presenta de una manera crítica expandiendo el campo visual a donde tal vez no se miraba antes. Diría que esto me aplicaría a mi también, pero al entrar a la clase de historia de la psicología ya conocía de la propuesta CR… esto ha sido principalmente un curso de repaso a lo que ya me habían enseñado…
Es desde ahí que opero cuando escribo estas reflexiones. Editando su contenido para evitar caer en problemas, ya que uno no sabe las vueltas que da el mundo y a manos de quien puedan caer. Es como dice Juan Mari Bras, cuando hay censura uno se auto censura (tengo una contestación para esto pero la debo censurar para no meterme en líos). Esta reflexión sobre la Clase la escribiré para complacer o hacer a alguna persona feliz. Por el contrario me elevara a la infamia… y ese prospecto me emociona.
La Clase de Historia de la Psicología ha sido una experiencia adecuada en el en sentido que se ha cumplido con la encomienda de enseñar cuales son los aspectos constituyentes de la profesión de la psicología. Donde vemos que para estas se pudiera cuajar como tal primerio se necesito todo un cuerpo de conocimiento filosófico del cual se pudiera partir. Lugo de tener un contexto social en el cual se pudiera establecer la profesión. Y uno científico y académico, del cual sintetizara el conocimiento técnico para darle una congruencia sistemática y competitiva.
También se discutió los procesos que inciden en la profesión de la psicología que no son necesariamente propios de la misma. Es un proceso en el cual una serie de actores sociales con algún tipo de interés apremiante en el desarrollo o estagnación de una profesión conspiran, cooperan o se interponen los unos a los otros. En ocasiones las políticas de un imperio pueden impedir que las ideas psicológicas de teóricos sean conocidas fueras de sus áreas geográficas. En otras ocasiones las necesidades económicas de una nación moldean lo que la práctica de una profesión. Mientras que talleres profesionales intentan perseguir cual es su visión de lo que es la profesión.
Ahora mi visión pesimista se torna no a la clase, sino a las relaciones estudiante y al profesor. Tal vez inspirado por lo que decía Albert Camus (o fue el Che, uno de los dos parafraseo al otro), seamos realista hagamos lo imposible, el profesor demanda de los estudiantes lo que no se le ha demandado antes: que piensen. Que tomen lo que han aprendido y presenten una opinión articulada de lo que se está hablando en las clases. El problema surge cuando no todos los estudiantes están al nivel que el profesor entiende el estudiante debe estar. Es de esperarse que un nivel superior, estamos en un curso a nivel doctoral, pero la realidad es que las clases universitarias no son homogéneas. Ya la división de la clase entre grupo A y los demás, Capitulo 1 y los regulares no existen. Ahora se trabaja bajo los mismos estándares.
Por un lado la comercialización de la educación permite que las personas compren su espacio en una universidad, sus notas y eventualmente un titulo. Solo por pagar una cuota de matrícula, presencia en un salón de clases y presentar algo escrito en sus exámenes ya se puede obtener un título. Inclusive una tendencia legal está surgiendo donde una vez aceptado en un programa graduado existe un expectativa de graduación. Esta comercialización logra que la mediocridad pase por la ranuras del sistema y se entrone en la profesión. La profesión exalta la mediocridad a las posiciones de poder si esta es hermosa y se viste bien.
¿Que sucede con el profesor cuando se enfrenta a esta situación? Donde personas que no necesariamente tienen la capacidad de un futuro doctor están en un curso doctoral o peor no tiene la disposición de aprender y trabajar como un futuro profesional. Molestarse, obligar a trabajar, explicar como si fueran un niño de 6 años. En un proceso de tanteo (trial and error) se intentan varios métodos, pero esto puede llevar al peor pecado de todo, la pérdida de tiempo en el proceso de enseñanza (desde mi perspectiva cuantitativa) y de uno de los estudiantes del Padrastro Pepe.
Un sistema socrático no necesariamente es el mejor, a pesar que el centrismo occidental nos ha hecho creer esto. Existen formas alternativas como el método del confusionismo, pero este requiere la más alta entrega del estudiante al conocimiento. Donde este tiene que hacerse cargo de su aprendizaje. Este compromiso con la enseñanza es uno de los elementos menos comunes en las universidades actuales (por lo menos en las que tenido la oportunidad de estudiar).
Cuanto perturba mi alma cuando soy testigo de imposturas intelectuales. Como un estudiante se atreve a ir a una clase de historia de la psicología cuando no domina la historia general que se enseña en escuela primaria. “Hello! Para eso existe Wikipedia”. Luego en un patético intento de vacía arrogancia dice disparates para parecer una persona estudiada (o en lo mínimo preparada para la clase). Descartando de plano el preguntar o admitir que no sabe. El que es ignorante y pregunta deja de ser ignorante, el que no se atreve a preguntar por la vergüenza o pereza.
Por otra parte, en la penúltima clase vi como el nivel entrega al proceso educativo del estudiante aumento ¡No sé si estoy viciado porque me dieron un langostino!
Entiendo que como grupo hubo una mejoría y que la ingesta de información fue muy efectiva. Quizás como escribí en una reflexión anterior, lo que se necesita es tiempo y exposición a un sistema alternativo. Aun así sigo siendo pesimista.
A pesar de que la proposición construccionista para construir un conocimiento profesional es una loable que debe seguir siendo experimentada con, en la búsqueda de una aplicación eficaz, lo único que ha logrado en mi es lo contrario: reforzar mis opiniones de un proceso educativo técnico en el cual se memorice datos y apliquen los mismos de manera utilitaria. Donde la finalidad del proceso educativo sea uno pragmático para inserta mano diestra al mundo laborar y reforzar una economía.
Por otro lado, en un intento de no ser tan pesimista, se que la clase de historia de la psicología ha expuesto a los estudiantes a una manera alternativa de ver el proceso histórico. A evaluar la historia que se nos presenta de una manera crítica expandiendo el campo visual a donde tal vez no se miraba antes. Diría que esto me aplicaría a mi también, pero al entrar a la clase de historia de la psicología ya conocía de la propuesta CR… esto ha sido principalmente un curso de repaso a lo que ya me habían enseñado…
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