lunes, 29 de diciembre de 2008

¿Vota o quédate Calla’o?

Aparentemente, una democracia es un sistema donde numerosas elecciones son efectuadas a un alto costo sin tratar los asuntos y con candidatos intercambiables.
Gore Vidal

El concepto de Vota o Quédate Calla’o es una de las muchas tonterías que escuche durante la campaña eleccionaria del 2008. Esta era una campaña diseñada para atraer el voto joven. Al crear la ilusión que la opinión es estos era tomada en cuenta, por simplemente hacerle preguntas a los candidatos a la gobernación. Así consumando el engaño de que sus asuntos serian atendidos por los candidatos a la gobernación. Cuando se pone en perspectiva esta campaña fracaso. ¿Qué se puede esperar de una campaña donde su principal Porta Voz/Moderador fue un reggetornero?

Para comenzar el derecho al voto, y otros tantos derechos, se establecen la Constitución del ELA de Puerto Rico. Sin embargo, en ninguna parte de la constitución he podido identificar la obligación a ejercer alguno de los derechos que allí se exponen. Es menester tener claro que es la obligación del gobierno, a través de las agencias pertinente, garantizar esos derechos. Pero es la prerrogativa de los ciudadanos el ejercer o no sus derechos. Ese es uno de los elementos claves de la bella libertad en una democracia (por falsa que sea esta en Puerto Rico).

Por otro lado el voto puede ser construido no como un derecho sino como una responsabilidad ciudadana. Sin embargo esta construcción se hace no desde la responsabilidad ciudadana sino desde la conveniencia de los círculos de poder y los grupos de interés que representan a los mismos. Ya que esconden cual es la verdadera intensión de estos: Una obligación en el ciudadano a validar, mediante su participación, un sistema que es inherentemente corrupto e inconsecuente.

En un principio, tal vez cuando fue diseñado los padres de la patria (esos grandes proceses que morirían de la vergüenza por la faltas en el carácter de esos personajillos que reclaman los espacios que ellos dejaron) tuvieron la mejor intención de establecer una efectiva democracia participativa. Sin embargo las grandes rameras que habitan en los sacros recintos del Casa de las leyes, y las marionetas que residen en la Fortaleza, y más importante sus Dueños y Señores han logrado adulterar el sistema para su beneficio personal y el de un limitado grupo.

Me rehúso a validar un sistema que no funciona. Es por eso que en las elecciones generales del 2008 no vote, tampoco en el fiasco anterior de la unicameralidad (evidencia del respeto al poder del voto en Puerto Rico). Sin embargo me registre como votante. Tenía la plena y completa intención que se registrara en las estadísticas que un elector no ejerció su derecho al voto. Por coincidencias del destino estas han sido las elecciones con menos participación comparado con los votantes registrados y eso alegra mi alma.

Ahora es que aplicarían la idiotez de Vota o Quédate Calla’o. Donde se argumentara que si no votaste no puedes opinar. Por el contrario, como ese gran filosofo George Carlin ha expuesto, los que han participado en el proceso eleccionario son los que no pueden protestar. Ellos han validado con su participación el proceso eleccionario. Ellos son los que han elegido a los imbéciles y corruptos a los escaños. Ellos son los que han creado los problemas al poner a incompetentes en posiciones de liderato. Los que participaron en el proceso y perdieron tampoco pueden protestar porque ellos lo único que están haciendo es criticando desde la posición del perdedor.

Aquellos que entendemos que un sistema que no funciona no debe ser validado y nos abstenemos de ejercer el derecho al voto tenemos la fuerza moral de opinar y de ser necesario criticar. Nosotros no hemos creado ningún problema y no hemos contribuido al mantenimiento de la ilusión de control. Para que una democracia funcione es necesario que el electorado de un país tenga la capacidad de pensar críticamente y sea uno con un nivel educativo óptimo.

Pero esos que han obtenido el poder mediante la manipulación de un electorado en el proceso eleccionario, han tomado como la política pública manipular el pensamiento mediante el uso de los medios de comunicación y el mantener a ese electorado en el mínimo nivel educativo. ¿Acaso no se gasta más en un criminal en las cárceles de Puerto Rico que en un estudiante del sistema educativo? George Bernard Shaw tenia razón cuando afirmaba que la democracia es el mecanismo que garantiza que seamos gobernados de la manera que merecemos…