jueves, 23 de abril de 2009

Quienes Representan…

"Señores diputados, la situación es extremadamente grave.
Debemos hacer un consenso para meterlo dentro de un marco,
Como primer punto del orden del día, actualizaremos nuestro sueldo.
Como segundo punto bajaremos el de los demás."
La Polla Records, Un Congreso de Ratones.

Hay estribillos que son universales para todos los políticos. No importa si tienen posibilidades de ser elegidos o no a una posición en el gobierno, ellos venden la idea de que han de representar a la ciudadanía de la cual pretenden extraer un voto. Cuando no son elegidos es porque sus constituyentes no fueron escuchados. Por eso ellos tienen que continuar con su labor cívica de representar a aquellos que no fueron escuchados, porque en las próximas elecciones ellos serán escuchados y así de manera efectiva representaran a las personas que los eligieron.

Una vez elegidos estos siguen utilizando “yo represento a mis ciudadanos” como otro estribillo para los medios noticiosos. Ya no necesitan convencer a un electorado para que los elijan, ahora necesiten convencer a unos periodistas a sueldo para que estos transmitan el mensaje a quienes ellos dicen representar. Así, siguen el precepto del ministro de propaganda Nazi Joseph Goebbels, Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad.

Pero sus palabras están muy lejos de lo que son sus acciones. Ya que sus acciones responden principalmente a los intereses de los inversionistas políticos que pagaron sus campañas publicitarias. Y a todas las personas que de una manera significativa, y el voto no es significativo en este contexto, contribuyeron a su elección al puesto político.

Esta disonancia entre lo que se dice, se piensa y se hace de los mimos que legislan en Puerto Rico es la que existe con relación a los puertorriqueños. La realidad es que Puerto Rico tiene la mayoría de las características económicas de un país tercermundista. Sin embargo los políticos elegidos a puestos electivos pretenden mantener un estilo de vida comparable a la de los funcionarios de los países más ricos del mundo.

La idea de representar al pueblo es la de vivir cómodamente de ese pueblo. Si verdaderamente representaran al pueblo ellos deberían vivir como el pueblo que ellos dicen representar. Para que así puedan comprender que es lo que sus constituyentes experimentan. Sin embargo no es así, mientras sus constituyentes viajan en clase económica, los políticos que han sido elegidos a puestos electivos viajan en primera clase. Lo interesante es que los contribuyentes que no pueden pagar por primera clase son los que costean ese lujo de los políticos.

Gracias al poder que se gana al lograr ser elegido a un puesto, estos políticos legislan para su propio beneficio. La mayoría de los ciudadanos no tiene la simple conveniencia de un ajuste por aumento en el costo de vida. Sin embargo estos parásitos han legislado para garantizarse a ellos mismos un aumento periódico a sus ya considerable salarios. Y cuando no ajustan por los cotos de vida buscan maneras creativas para aumentar sus ingresos.

El trabajador promedio tiene que costear los gastos de transportación sus trabajos y alimento durante el día de trabajo. Es muy conveniente que estas petulantes florecitas se asignan a ellos mismos recursos del erario público para sus costosas dietas y sus lujosos medios de transportación. Una idea de investigación longitudinal seria tomarle el peso y BMI de los legisladores al comenzar su incumbencia y al finalizar la misma.

En Puerto Rico el ingreso anual promedio es cerca de los $17,000. Donde el 45% de los individuos vive bajo el nivel de pobreza. Obtener los servicios de salud de calidad no es tan fácil como la maquinaria de la publicidad quisiera hacer creer. El desempleo ha estado en aumento por los pasados 10 años, a pesar de las manipulaciones estadísticas para desinflar la cifra. El sistema educativo tiene que luchar para poder ofrecer sus servicios. La criminalidad aumenta considerablemente y la calidad de vida disminuye.

Esa es la realidad de los puertorriqueños. Esa es la realidad que los políticos, quienes dicen representar a los puertorriqueños, no reconocen. Porque en su diario vivir no están expuestos a ella. Es incompresible pensar que estos imbéciles que solo han ganado un concurso de popularidad tengan una calidad de vida superior a las de las personas que ellos reclaman representar.

Si ellos verdaderamente tuvieran “un compromiso con su pueblo”, harían lo posible por verdaderamente comprender las situaciones que aquejan a un pueblo. Pero esta comprensión no se logra desde las suntuosas gradas de una Cámara de Representantes o las del Senado, no se logra desde una cómoda silla en el aire acondicionado.

Se logra viviendo y compartiendo la realidad de un pueblo. Un legislador no debería ganar más de lo que es el salario promedio de la población. No debería tener más privilegios que los del trabajador común. Su salario y privilegios deberían aumentar en la mediad que el salario y beneficios de un trabajador promedio aumente.

Porque un legislador ha de ganar más de aquellos quienes pagan su salario. Sus hijos deben de ir a las mismas escuelas que los hijos de la mayoría de las personas. Deben tener el mismo acceso a la salud que las personas que representan y son sus hijos los que deberían ir primero a los campos de batalla cuando ellos declaran la guerra.

Ellos solo comprenderán lo que es la incertidumbre ante la inestabilidad del mercado laborar cuando el mismo porcentaje de trabajadores que son despedidos de sus empleos sea el mismo porcentaje de legisladores que sean hechados de sus suntuosas oficinas en la Casa de las Leyes. El sacrificio que se pide del pueblo es el mismo que se debe aplicar proporcionalmente a estas sanguijuelas.

Es meritoria la abolición de un sistema de gobierno que no representa a las personas que lo sostiene. La destitución de aquellos que dicen ser los representantes del pueblo, quienes por sus acciones solo se representan así mismo, debe ser el primer asunto a atenderse en una sociedad de personas pensantes y activas en los procesos democráticos de su país.

“Estáis todos acojonaos por el ejército
y vendidos a todos los banqueros,
camuflando en democracia este fascismo,
Porque aquí siempre mandan los mismos.

Un congreso de ratones podíais formar.
No representáis a nadie.
¿Qué os creéis? ¿A quién queréis engañar?”
La Polla Records, Un Congreso de Ratones.

domingo, 12 de abril de 2009

This food is not going to reach them… a musing over the dinner table

When I go to restaurants I like to joke when my friends don’t finish their food. My recurrent lame sarcastic joke is “Think about the poor starving children of Africa”. Usually I get this annoyed look of dismissal. Now I’m getting more than a look, I get this reply, “This leftover food is not going to reach them”. Today some people came home to have lunch. And a conversation ensued like the ones that I have had with my friends.

The fact that people order food that they are not going to eat is bad unto itself. This shows a lack of sympathy for those who go hungry everyday around the world. Besides that statement shows a complete willing ignorance of a person that has no conscience. Also it shows how little and ignorant that person really is, when dealing with real world problems.

Ordering more food than what you are going to eat or buying more food at the grocery store than you are going to consume deprives people of food. In effect you are willingly denying sustenance to those who quite probably needed it more than you. The thing is that people are so self absorbed in their own pathetic existence that they do not realize the consequences of their actions.

Buying more food than needed creates a demand for a product. That demand raises the price of that product. Now you can get fewer products for the same price. Also the availability of that product is reduced when speculators manipulate production based on the demand to raise prices. In effect the quantities of food that can be acquired and distributed for those who need it diminish. Just because you ordered more food than you really needed.

In a nation of FAT people it should be a crime, clearly the sin part is not having an influence, to throw food away. Your gluttony and greed is in effect denying life saving sustenance to those who are not lucky enough to be born in a wealthy country. Chris Rock was right when he pointed out how silly we are when dealing on the issue of food. Our idiotic stances support the statement that “people get sick because food, we have so much food that we are allergic to food”. That is how silly and shallow you become when are born to privilege and abundance.

miércoles, 8 de abril de 2009

Gracias, me han eximido de cumplir la ley

Las mayorías por simplemente ser mayorías no ganan las virtudes sabiduría y justicia
David Henry Thoreau, Walden

Las Elecciones Generales de Puerto Rico del 2008 terminaron con la ventaja hacia uno de los partidos políticos de Puerto Rico. Las posibles dudas sobre los resultados han sido adjudicadas por los organismos gubernamentales que protegen el status quo. Ya es un hecho irrevocable que el poder legislativo y ejecutivo (y por ende toda la administración pública) está en las manos de una mayoría política de Puerto Rico. Ya que ninguno de los partidos de minoría (o de los movimientos minoritarios) están representados de manera efectiva en el gobierno que asumió el poder en el 2009. Así que no es una teoría, sino un hecho que las grandes minorías políticas del país no
están representadas en el gobierno que controla los destinos de Puerto Rico.

Si algo quedó claro durante el cuatrienio 2005-2008 es que los escaños de la Cámara de Representantes y los del Senado no son, en la práctica, de los senadores o representantes. Tampoco son del electorado que eligió a las personas a esos puestos. Sino que en efecto son la propiedad de los partidos políticos (controlados por el Comité Central) que prestan sus maquinarias a sus candidatos que desean competir por esos escaños.

Es esta adjudicación de pertenencia por parte de los directivos de un partido político, la que tiene un impacto directo en eximirme de cumplir con las leyes que se aprueben luego del 2 de enero de 2009 en Puerto Rico. Porque al no ser miembro del partió de mayoría yo no tengo una representación de envergadura en dicho gobierno. No puede haber imposición de leyes y mandatos sin la efectiva representación en dicho gobierno. Por más que se proteste, la en la practica la representación de la totalidad de un electorado no está contemplada en la plataforma de gobierno de los partidos políticos.

Los Partidos Políticos prestan a los candidatos las Agencias de Publicidad que han contratado, los fondos recaudados por los Inversionistas Políticos, los recursos que se puedan sustraer del fondo electoral y cualquier otra forma legal (o no) de allanar fondos. Claro, este préstamo tiene un precio. La deuda que adquiere el candidato del partido (por tan solo competir a ser electo) tiene la consecuencia que el control de las decisiones de lo que serán las políticas públicas lo domina no un Legislador en representación sus constituyentes, sino la Junta Directiva del partido político que retiene el control sobre el candidato una vez elegido.

Que no se nos atreva a olvidar que una persona que ni siquiera vivía en Puerto Rico, que no era residente en el distrito senatorial, fue impuesta como Senador por 4 años. Porque los directivos del Partido así lo decidieron. El partido político no vela por los mejores intereses de un mítico pueblo. Sino por sus propios intereses. Los cuales incluyen los así llamados grupos de intereses especiales que tan solo invierten en las campañas para aumentar su margen de ganancia. Incluso en esas raras ocasiones cuando partido político actúa en el mejor beneficio del pueblo lo hace como un producto accidental.

Ya que el Partido Político toma el curso de acción que lo lleve a los resultados que sean cónsonos con lo que es su meta final. Además es irónico pensar que cuando un Senador o Representante actúa tomando encuentra los mejores intereses de los ciudadanos que ha sido elegido a representar, y no los comandos de un Junta Directiva, este se convierte en un asunto de primera plana.

Por que cuando se vela por los mejores intereses de electorado no necesariamente se está defiendo la perpetuación de la aristocracia política y la plutocracia que alrededor de ella se aglutina. Es en el proceso político partidista donde las familias y sus amigos buscan apoyarse mutuamente para mantenerse en las posiciones de poder que les permita su propia perpetuación. Así lo que se mantiene es una casta monopolizadora de una seudo democracia.

Comenzando en el 2009 un partido político gobernará unilateralmente en Puerto Rico. Por una de esas coincidencias cósmicas, o simples manipulaciones durante la administración anterior, el actual partido político nombrará a Jueces del Tribunal Supremo, Contralor, Ombudsman y Director de Ética Gubernamental. Así logrando un dominio ideológico total del presente gobierno en todas las áreas de la administración pública del país.

Cuando un solo partido político, una sola ideología, obtiene una ventaja que garantiza su poder, se tiene por efecto la construcción de un estado cuasi fascista. Obviando ese elemento del balance que se logra con los pesos y contrapesos del diseño de la democracia constitucional puertorriqueña.

A partir de 2 de enero de 2009 no se debe sentir una obligación ética o moral en cumplir con las leyes que se aprueben a partir del esta fecha. Ya que en el proceso de la aprobación y adopción de las misma, grandes sectores no fueron representados o considerados importantes. Los jueces de tribunales que deberían defender los derechos ciudadanos están predispuestos a defender la ideología que los puso en sus cómodas posiciones. Los directores de los organismos que fiscalizan las financias y éticas no responden en necesariamente lo es que su mandato de ley sino a quienes le han nombrado a sus puestos.

Así Las políticas públicas que se establezcan luego de 2009 serán una curiosidad para mí. Los resultados de berrinches y chismes de monigotes que ganaron un concurso de popularidad llamado elecciones.