¿Eres uno de esos que cuando llega a un lugar todos quieren saludarte; o eres de los otros que nadie se da cuenta que esta allí cuando entran a un salón vació? ¿Cuál de los dos quieres ser?
Cuanto estas dispuesto hacer para estar en uno de estos dos grupos. Aunque no lo crean el no ser aceptado es un arte en si mismo y requiere tanto esfuerzo como el de la aceptación. Muchos no lo pueden comprender pero la soledad, que no es lo mismo que estar solo, que brinda el no ser aceptado es tan electrizante como cuando entras a ese salón lleno de personas vestidas iguales, peinadas iguales, ten dan el mismo saludo.
Dado esta que si eres feo, perdón difícil de mirar, es mas fácil no ser aceptado; si eres pobre, OH los pobres no existen estos son los que tienen limitaciones económicas, la no aceptación es dada, si eres diferente o extraño, la inaceptación es automática. Para estos la soledad no es voluntaria y por eso es difícil de soportar. De ahí que busquen con ansias loca la aceptación, haciendo lo que sea por la misma.
Pero la aceptación solo se da a lo que reconoces. Una persona diferente a la norma a acepta a otra persona diferente a la norma. En sus diferencias se reconocen. De igual forma personas comunes, que es las mas que abunda en el habita humano, se reconocer por manadas y se aceptan colectivamente. Aquellos que quieren la aceptación de la muchedumbre solo necesitan parecerse lo más pasible al populacho que desean ingresar. Así compra la aceptaron que será otorgada gustosamente.
Claro los que se auto engañan y se creen mas listo dirían que ellos no caen en ninguno de los dos grupos. Si esa mentira los hace sentir mejor allá ellos. Porque la perversidad del asunto es que por mas que intentes eres aceptado o no…