Truism 1: Psychology & psychiatry are redundant. A society with healthy mental health habits would not need them. Psychiatry is needed to cure the physical illnesses of the brain. Psychology is needed for those who need to pay for a friend.
Truism 2: The system defines what is to be mentally ill. Mental illness is defined in a set period of time, in a set geographical location, for a specific purpose.
Truism 3: Psychology & psychiatry are just a form of control. The system had established a norm, anyone that is not within the boundaries of the norm can be labeled as mentally ill.
Truism 4: Psychiatrist and psychologist perform measurements and assessments to classify, to know and thus to control. Their goal is to homogenize and pasteurize society.
Truism #5: Anything that does not conform to the norm must be submitted to psychotherapy and/or medication.
lunes, 28 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
Esto es Puerto Rico: Protección al Corrupto
Reporté un caso de malversación de fondos y falsificación de documentos a las autoridades pertinentes. Por lo cual se me ha acusado de faltas triviales y puesto bajo proceso penal. Lo cual me ha hecho reflexionar sobre la protección que se le da a los corruptos en Puerto Rico.
Puerto Rico es uno de esos lugares donde abiertamente se protege a los criminales y se penaliza a los que combaten a la criminalidad.
Esto se evidencia en el poco respeto expresado hacia los agentes del orden público; la poca cooperación en la persecución de los criminales; un sistema legal donde la justicia se basa en los recursos económicos disponibles; y, un sistema de justicia carcelario que brinda una mejor calidad de vida al preso que al de las personas en la “libre comunidad”.
Sin embargo la mayor evidencia de la protección a los actos criminales es la tolerancia a los actos de corrupción en el gobierno e instituciones sin fines de lucro (generalmente en la empresa privada hay cero tolerancia a la corrupción).
Las principales razones para la tolerancia de la corrupción pueden ser clasificados en:
1. El acto de corrupción no es considerado lo suficientemente importante o la cantidad del daño no es significativa. Así que se considera innecesario el ajusticiar al corrupto.
2. No se tiene la voluntad de perseguir al corrupto.
3. Se quiere proteger la reputación o imagen de la institución. Donde se cree que mantener en secreto los actos corruptos de la persona protege la imagen de la institución ante la sociedad en general.
4. Le doy una oportunidad al corrupto, para cuando me toque a mi me den una oportunidad.
Cualquiera que sea la razón, se es cómplice directo o indirecto del acto de corrupción.
La tolerancia de la corrupción es un reflejo del nivel de civismo de una sociedad. La tolerancia endémica en la sociedad puertorriqueña de la corrupción refleja los bajos estándares de la ética y la moral. Esto cuando se pone en la perspectiva de los ideales de la ética y moral de Aristóteles, pasando por Aquino, Kant y Noscik hasta los pensadores contemporáneos como Sandel y Harris.
Se puede recalcar, que al populacho de los puertorriqueños no le interesa los aspectos más sublimes del los ideales de la ética y la moral. Los puertorriqueños están más interesados en satisfacer sus apetitos más básicos e instintos animales. De ahí que la tolerancia y cooperación con la corrupción sea natural. Porque esta es un atajo a la gratificación y la justificación de una “cultura del tumbe”.
A pesar de lo reportado por la Oficina de Ética Gubernamental ya la ética y la moral no son valores significativos para los puertorriqueños.
Esto es Puerto Rico…
Puerto Rico es uno de esos lugares donde abiertamente se protege a los criminales y se penaliza a los que combaten a la criminalidad.
Esto se evidencia en el poco respeto expresado hacia los agentes del orden público; la poca cooperación en la persecución de los criminales; un sistema legal donde la justicia se basa en los recursos económicos disponibles; y, un sistema de justicia carcelario que brinda una mejor calidad de vida al preso que al de las personas en la “libre comunidad”.
Sin embargo la mayor evidencia de la protección a los actos criminales es la tolerancia a los actos de corrupción en el gobierno e instituciones sin fines de lucro (generalmente en la empresa privada hay cero tolerancia a la corrupción).
Las principales razones para la tolerancia de la corrupción pueden ser clasificados en:
1. El acto de corrupción no es considerado lo suficientemente importante o la cantidad del daño no es significativa. Así que se considera innecesario el ajusticiar al corrupto.
2. No se tiene la voluntad de perseguir al corrupto.
3. Se quiere proteger la reputación o imagen de la institución. Donde se cree que mantener en secreto los actos corruptos de la persona protege la imagen de la institución ante la sociedad en general.
4. Le doy una oportunidad al corrupto, para cuando me toque a mi me den una oportunidad.
Cualquiera que sea la razón, se es cómplice directo o indirecto del acto de corrupción.
La tolerancia de la corrupción es un reflejo del nivel de civismo de una sociedad. La tolerancia endémica en la sociedad puertorriqueña de la corrupción refleja los bajos estándares de la ética y la moral. Esto cuando se pone en la perspectiva de los ideales de la ética y moral de Aristóteles, pasando por Aquino, Kant y Noscik hasta los pensadores contemporáneos como Sandel y Harris.
Se puede recalcar, que al populacho de los puertorriqueños no le interesa los aspectos más sublimes del los ideales de la ética y la moral. Los puertorriqueños están más interesados en satisfacer sus apetitos más básicos e instintos animales. De ahí que la tolerancia y cooperación con la corrupción sea natural. Porque esta es un atajo a la gratificación y la justificación de una “cultura del tumbe”.
A pesar de lo reportado por la Oficina de Ética Gubernamental ya la ética y la moral no son valores significativos para los puertorriqueños.
Esto es Puerto Rico…
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