viernes, 27 de diciembre de 2013

Going Galt: El premio de la irresponsabilidad




Aunque esté en huelga y realice un trabajo simple y monótono… hasta inconscientemente, me distingo como un “buen” empleado. Lo cual tiene un gran castigo. Me han dado más trabajo, tareas más complejas y misiones que mediocres no pueden completar.

Desde el comienzo del trabajo demostré que era más responsable y que tenía una serie de habilidad que mis compañeros no tenían. Las habilidades no las tenían porque ellos no las habían desarrollado. Algunos porque no tuvieron las oportunidades, sin embargo a la mayoría no le dieron la gana de desarrollarlas.

Pero, ser responsable es tan solo una elección personal. Hacer un buen trabajo y cumplir con las expectativas de un contrato, en el Puerto Rico de la actualidad, es una elección

Esa elección de no ser y no cumplir, se hace porque en Puerto Rico se premia la irresponsabilidad y se penaliza al capaz y se castiga al responsable. Este tipo de pensamiento y actitud es lo que me hacho odiar el este trabajo.

Una serie de compañeros han sido extremadamente irresponsables en sus funciones. Sin embargo, no lo suficiente como para ser despedidos de sus empleos. Lo que la gerencia ha hecho es moverlos a posiciones de menos responsabilidad, donde las funciones son más simples. Además de ponerlos en turnos de trabajo más cómodos, para que los gerenciales puedan supervisarlos sin tener que complicarse la vida por las malas decisiones que han tomado en el reclutamiento.

Otra razón por la que debo bajar aún más mis niveles de productividad… para que me den mejores turnos y menos responsabilidades por el mismo salario…       

domingo, 15 de diciembre de 2013

Ateos y No-Teístas (y los Agnósticos También): Ejemplo de Valor y Convicción




Imagine una existencia en la cual se vive limitado a los confines de una silla de ruedas. Donde ni siquiera se puede extender el brazo para tomar un vaso de agua cuando se tiene sed; y la única forma de comunicación es mediante una máquina, y la mente continua activa.
                 
Imagine enfrentar la muerte luego de una larga y dolorosa enfermedad. Aun así, se mantiene la convicción que no importa cuánto se sufra, no habrá continuación al ser o la existencia; y que no se recibirá alguna recompensa por soportar el dolor y sufrimiento.
                 
Ante una vida de sufrimiento y una muerte en dolor, ¿se podría mantener una creencia en la cual no hay continuidad del ser o la existencia? Se mantendría la convicción de no tener la “esperanza” que luego de la muerte habrá algún paraíso en el cual no haya enfermedad o dolor y el placer y salud se mantenga por la eternidad; o, que no hay una reencarnación o transmigración de la conciencia donde se pueda tener una mejor “existencia” o una mejor oportunidad, y una vida mejor que la anterior.
                
 Todo creyente en alguna religión que predica la trascendencia del ser y/o un “lugar mejor” luego de la muerte, tiene que admirar la valentía de os ateos, agnósticos y otros no teístas.
                 
Stephen Hawking ha expresado su visión de la no intervención de un “dios” en la vida de los seres humanos. Afirmando que la vida después de la muerte no existe y es tan solo creencia para las personas que tiene miedo. Hawking es un de las mentes más privilegiadas de la historia. Sus contribuciones a la ciencia perdurarán por los tiempos (hasta que suja en una futura generación alguna mente tan privilegiada como la de él).
                 
Esta convicción la mantiene a pesar que padece una enfermedad degenerativa que lo ha inmovilizado y solo puede vivir y comunicarse con la ayuda de la tecnología. Cuando Hawking muera no habrá otro mundo, otra oportunidad, en la cual pueda existir sin la ayuda de máquinas.
                 
Christopher Hitchens murió luego de una lucha contra el cáncer. Otros de las mentes privilegiadas de nuestra época cuyas obras serán recordadas por siglos. Un erudito y escritor incansable. Continúo trabajando hasta que su enfermedad no le permitió continuar. Hasta el último momento de conciencia sostuvo que luego de la muerte nada existe. No habría dios que le perdonara sus pecados y lo acogiera en su seno. No habría paraíso para compensar por el dolor y sufrimiento en este mundo. Simplemente Christopher Hitchens dejó de existir.
                 
Inclusive, para evitar las leyendas de una conversión en su lecho de muerte, advirtió que un Hitchens en dolor agonizantes y bajo los efectos de narcóticos no sería él. Por lo cual esas leyendas no deberían ser creídas.
                
 Para sostener una visión de mundo se requiere de mucho valor. Mas cuando esa visión de mundo no incluye una recompensa por el sacrificio en un imaginado mundo eterio. Es muy bien aceptado cuando irreflexivamente se alaban y admiran a los “mártires” que mueren por su religión; o, aquellos que eligen e dolor y sufrimiento en el nombre de una religión o una deidad.
                 
Sin embargo, no reflexionamos que en la muerte estos “mártires” no enfrentar un fin; que en el dolor y sufrimiento ellos encuentran significado. Ya que estos “mártires” lo que están haciendo en la muerte cambiar una existencia material por una etérea. Ese sufrimiento y dolor es tan solo una inversión en una vida futura.
                 
Este significado e intercambio minimiza la importancia de ese “sacrificio”. Ya que se está obteniendo algo. Cuan valiente se tiene que ser para enfrentar la muerte cuando se “sabe” que se ira a un “mejor lugar”.
                
 Lo cual no sucede con los ateos y no teístas (y los agnósticos también). Ellos enfrentan la aniquilación del ser y el fin de la existencia en el momento de la muerte. Ellos han renunciado a darle significado místico al dolor y sufrimiento…
                
 Es por esto que quienes merecen la admiración y alabanzas son aquellos valientes que han decidido renunciar a estas inverificables creencias. Quienes son capaces de mantener sus convicciones en los momentos en que todo ser humano experimenta el mayor miedo y desesperación.

sábado, 12 de octubre de 2013

Going Galt: Mi Huelga (1)





Mi primera semana como huelguista ha concluido. Recibí mi primer cheque como empleado asalariado. 320 dólares por 40 horas de trabajo.

Comencé mi huelga con ganancias negativas. Para poder buscar empleo se tiene que tener recursos económicos (y estar dispuestos a invertirlos en la lotería que es buscar empleo). Una vez obtuve el empleo tuve que invertir $50 en gasolina y unos $25 en alimentos en esa primera semana. La posición que acepté requiere que tenga teléfono móvil propio, $20 más semanal. Además de los gastos de depreciación de mi vehículo y los “costos de oportunidad”.

Además, mi cheque se redujo en un 8%. Que aparentemente es lo que el gobierno le cobra al trabajador por el privilegio de producir. Luego vendrán otras deducciones como el seguro social y cualquier otros arancel, contribución o inversión que se le pueda aplicar al producto de mi esfuerzo.

Los costos de producir redujeron el salario ganado a $201 semanal.

Pero el agua subió en un 100%, la energía eléctrica ha estado en aumento. Y a pesar que hago todo lo posible por consumir lo menos, mientras menos uso el gobierno se las ingenia para cobrar más por las utilidades. Hay que añadir los costos de renta/hipoteca/mantenimiento de la casa. Y siempre manteniendo la esperanza de que el auto no se dañe, que no tenga algún accidente o percance y que no me enferme.

Sé que en algún momento tendré que adquirir un seguro médico. Porque a los que producimos, el gobierno no nos da nah. Tendré que ser responsable con mi futuro y adquirir algún plan de retiro.

Mi realidad, la que construí, es que no tengo familia propia que sostener y la deuda más importante y grande es el pago de $700 mensuales del préstamo estudiantil (del cual tengo que pedir un ajuste al pago por estreches economica). Esto me lleva a la pregunta: ¿Cómo la clase trabajadora sobrevive en este país?

Viviendo en austeridad y frugalmente, con este salario se me hace difícil tener calidad de vida… con los gastos de esposa, hijos, hipotecas/rentas y todos eses gastos… ¿Cómo lo hacen?

sábado, 28 de septiembre de 2013

Ya son 6

Sexto Aniversario... como sufren los hipócritas, con mi exito...

3 libros publicados... Docenas de artículos en revistas... millones de palabras escritas...

y lo que falta... 

sábado, 21 de septiembre de 2013

Going Galt: Mi Huelga (0)





Me rehúso a producir.

Mejor dicho me rehúso a producir al máximo de mis capacidades. Puerto Rico se ha convertido en una isla de ladrones. No hay mayor ladrón que su gobierno. Durante décadas los partidos políticos se han encargado de “tunearse”  la administración de los recursos del país. Para saquear de él lo más que puedan. Tal vez no como los grandes dictadores de la historia, si como los grandes otorgadores de favores.

¿Qué político, sus familiares y amigos, puede decir que está en peor posición después de su turno en las posiciones de poder? Solo los más incompetentes y morones… tal vez.

Me rehúso a contribuir significativamente con estos ladrones. Me rehúso a generar ingresos significativos que aumenten las arcas de los ladrones. Además me rehúso a ayudar a las lacras que viven del estado benefactor, a los inversionistas políticos y a validar con mi participación los procesos que perpetúan a los ladrones en el poder…

No voy a cooperar…

No voy a producir…

Voy a estar en huelga…

Y cuando llegue el momento iré al exilio para producir y contribuir de manera significativa en la comunidad que me acoja como un expatriado de la Isla de Ladrones…

sábado, 31 de agosto de 2013

Uso v. Utilización





A un empleado que se le trata bien produce más.
Teoría de las Relaciones Humanas de la Administración desarrollada después de los Experimentos de Hawthorn.

El ser humano necesita sentirse útil. Es una necesidad que se encuentra implantada en sus genes por alguna perversa alquimia. Un ser humano que no se siente útil tiende a experimental sentimientos de minusvalía. Lo cual puede desembocar en todo un síndrome de un vació existencial. De una forma instintiva,  el ser humano para combatir estos sentimientos se afana en buscar formas de ser útil. Esta necesidad de utilidad se expresa de diferentes maneras, muy únicas al individuo, o muy homogéneas al ganado humano.

Es gracias a esta necesidad intrínseca de sentirse útil  que las personas invaden todas las organizaciones de beneficencia o se mantiene ocupado en alguna otra tarea (e.i. Trabajo). Muchas veces no es por el hecho de ayudar o trabajar sino es por el hecho no sentirse inútil. Tal vez es por eso que cada vez es más común que los retirados busquen un trabajo a tiempo parcial.
            
 Por otro lado, y por extraño que parezca, a pesar que el ser humano necesita sentirse útil, a este no le gusta sentirse utilizado. Una contradicción en términos ya que cuando se analizamos la mecánica de los eventos que enmarcan a la utilidad/uso, la utilidad muchas veces está condicionada al uso. Es decir la manera dialéctica en que se fusionan las hace difícil de separar.

            Para aquellos que desean logra esa deificación o demonificación entre los seres humanos, o simplemente explotar al máximo los recursos que el ganado humano pueda ofrecer, los efectos negativos del uso tienen que ser evitados.

            La situación no se limita al uso o no de las personas o grupos, ya que siempre deben ser utilizados a la mejor conveniencia propia. El aspecto verdaderamente relevante es la percepción de aquel que está siendo usado. En nuestras mentes no deben caber dudas del propósito de nuestras acciones. Ya que estas son un reflejo de la voluntad de crecer y mejorar. Además estas deben estar dirigidas a nuestro mejor beneficio.

            Ahora, aquellos que han de ser usados para nuestro beneficio no deben percatarse de su uso. Ellos tienen que llegar a la propia conclusión que están siendo útiles, que sus esfuerzos, y posibles sacrificios, están contribuyendo a algo mejor que ellos a un ideal más noble que el de la masa humana con sus diarias banalidades y rutinas. Está por demás afirmar que ese ideal que sobre sale es: nosotros. La propia exaltación de la persona que está utilizando y usando a aquellos que muy gustosamente desean serlo. De tal manera sus egos se enaltecerán y quedaran en mejor disposición  para ser usados en futuras ocasiones.