A un empleado que se le trata
bien produce más.
Teoría de las Relaciones
Humanas de la Administración desarrollada después de los Experimentos de
Hawthorn.
El ser humano necesita sentirse útil. Es una necesidad que se
encuentra implantada en sus genes por alguna perversa alquimia. Un ser humano
que no se siente útil tiende a experimental sentimientos de minusvalía. Lo cual
puede desembocar en todo un síndrome de un vació existencial. De una forma instintiva, el ser humano para combatir estos
sentimientos se afana en buscar formas de ser útil. Esta necesidad de utilidad se
expresa de diferentes maneras, muy únicas al individuo, o muy homogéneas al
ganado humano.
Es gracias a esta necesidad intrínseca de sentirse útil que las personas invaden todas las
organizaciones de beneficencia o se mantiene ocupado en alguna otra tarea (e.i.
Trabajo). Muchas veces no es por el hecho de ayudar o trabajar sino es por el
hecho no sentirse inútil. Tal vez es por eso que cada vez es más común que los
retirados busquen un trabajo a tiempo parcial.
Por otro lado, y por extraño que
parezca, a pesar que el ser humano necesita sentirse útil, a este no le gusta sentirse
utilizado. Una contradicción en términos ya que cuando se analizamos la mecánica
de los eventos que enmarcan a la utilidad/uso, la utilidad muchas veces está
condicionada al uso. Es decir la manera dialéctica en que se fusionan las hace
difícil de separar.
Para aquellos que desean logra esa
deificación o demonificación entre los seres humanos, o simplemente explotar al
máximo los recursos que el ganado humano pueda ofrecer, los efectos negativos
del uso tienen que ser evitados.
La situación no se limita al uso o
no de las personas o grupos, ya que siempre deben ser utilizados a la mejor
conveniencia propia. El aspecto verdaderamente relevante es la percepción de
aquel que está siendo usado. En nuestras mentes no deben caber dudas del
propósito de nuestras acciones. Ya que estas son un reflejo de la voluntad de
crecer y mejorar. Además estas deben estar dirigidas a nuestro mejor beneficio.
Ahora, aquellos que han de ser
usados para nuestro beneficio no deben percatarse de su uso. Ellos tienen que
llegar a la propia conclusión que están siendo útiles, que sus esfuerzos, y
posibles sacrificios, están contribuyendo a algo mejor que ellos a un ideal más
noble que el de la masa humana con sus diarias banalidades y rutinas. Está por
demás afirmar que ese ideal que sobre sale es: nosotros. La propia exaltación
de la persona que está utilizando y usando a aquellos que muy gustosamente
desean serlo. De tal manera sus egos se enaltecerán y quedaran en mejor
disposición para ser usados en futuras
ocasiones.