sábado, 26 de septiembre de 2009

¿Que vas hacer?

Ahora todos se quedaran calmados en sus casas leyendo el periódico y tomando café. Continúen con sus tranquilas vidas y vayan la iglesia los domingos. Que no se le olvide ser ciudadanos responsables que contribuyen significativamente al país.

Eso es lo que el gobierno de Puerto Rico espera de los puertorriqueños en los momentos claves de las crisis ficticias que ha sido creado por el mismo gobierno. Donde quienes ganan de estas crisis son los individuos que se han acomodado en las posiciones de poder y aquellos que invirtieron en esos individuos.

Ahora te portaras bien. Porque si no te harán lo mismo que de una plumada le hicieron a mas de 17,000 trabajadores contratados por el partido contrario. O te enviaremos a la Policía y Guardia Nacional que activamos para estos momentos de grave crisis. Serás un modelo de lo que deber ser un buen trabajador puertorriqueño. Sumiso y obediente, harás lo que te digan gustosamente. Con una sonrisa complacerás a la bata política que gana 3 veces tu salario y hace 4 veces menos que tu. Ya que su única función es velar por los intereses del partido en la agencia del gobierno.

Los puertorriqueños fueron comprados por migajas. Les dieron el PAN y el WIC envés de las viandas, les dieron arrabales a cambio de sus hogares en el campo. Así los puertorriqueños vendieron sus almas, y las mantienen guardadas en Wal-Mart y Burger King. Les dan toda la cerveza que se puedan tomar y las drogas que puedan consumir. Les permiten toda la fornicación posible para que continúen contentos y adormecidos.

Al puertorriqueño se le ha olvida su valor. Permite que caras bonitas y bocones le digan lo que tienen que hacer y pensar. Victimas de medios de comunicación que se venden al mejor postor para transmitir el mensaje que entumezca a las masas. Para lograr que el puertorriqueño olvide que en ellos reside las fuerzas un Barbosa, de un Hostos o de un Muñoz Rivera y de otros tantos puertorriqueños que han logrado la grandeza. Ahora solo se conforman y aceptan lo que personas indignas de ser llamados Honorables les dicen en eventos diseñados para impresionar...

Ahora, ¿Que vas hacer?