Sé
por qué lo hiciste. Sé que tenías miedo. ¿Quién no lo tendría?
Hubo
toda una plenitud de problemas que conspiraron para corromper tu pensamiento y
robarte el sentido común. El miedo te privo de lo mejor de ti.
V
for Vendetta, 2005
Nuestras
estructuras sociales se fundamentan en el miedo. De alguna forma siempre se
logra establecer el temor a algún elemento para establecer y perpetuar algún
orden social.
Desde
que se es infante el miedo se inculca en la persona. Desde juegos aparentemente
inofensivos hasta la manipulación perversa para controlar el comportamiento son
puestos en acción para educar al temor. El miedo al castigo o a la
desaprobación paternal son parte integral del proceso socializador en las
familias.
Luego
cuando se pasa a la escuela se teme a la autoridad del maestro. Se teme a fracasar
en las clases a los patanes del patio.
El
miedo es el instrumento principal para lograr inculcar creencias religiosas en
la persona. Una deidad toda poderosa, que te puede condenar por el crimen de
pensar, es la fuente absoluta del miedo. El cual se expresa desde ‘si no
obedeces a dios, no lo amas’, pasando por el ‘dios no te amará si no lo obedeces’
hasta llegar al ‘iras al infierno si no lo obedeces’… o a sus representantes en
la tierra.
Deidades,
sacerdotes, maestros, padres, normas sociales, leyes… logran integrar el miedo en
la mente de las personas y logran que las personas obedezcan. No por el
pensamiento racional sino por una evitación, ya sea al castigo de la
desaprobación o a la imposición de sanciones en un sistema legal.
Muchas
veces el miedo a que digan que ‘no eres una buena persona’ es razón suficiente
para controlar. Esta es la mejor arma que tienen. Dicen que una persona no es ‘buena’
y que cualquiera que se le acerque (o no este de acuerdo con esa estimación)
tampoco es ‘buena’. En esa desaprobación por los líderes y pares, es que se
controla de la manera más efectiva.
Los
que llegan a posiciones de poder, ya sean políticas, religiosas o simplemente
en la comunidad, saben de los miedos que nos han inculcado desde que nos concibieron.
Y saben cómo utilizar esos miedos para controlarnos. Saben que es lo que tienen
que hacer para que tomemos decisiones sin sentido que sólo los benefician a
ellos.
Inclusive
crean nuevas fuentes de nuevos miedos y nos dicen a que le debemos temer a ese
elemento creado por ellos. Así que los líderes y patanes viven de nuestros
miedos. Manipulándonos a la inacción o a la acción que ellos quieren.
Nos
recuerdan que tenemos miedo para simplemente para manipularnos. Porque en el
momento que ya no tengamos miedo nos convertimos en personas peligrosas. En
personas que ya no pueden ser controlados por el miedo.
Eso
le aterra a las personas que viven utilizando el condicionamiento al miedo de
nuestra socialización…