viernes, 17 de agosto de 2012

Miedo

Sé por qué lo hiciste. Sé que tenías miedo. ¿Quién no lo tendría?
Hubo toda una plenitud de problemas que conspiraron para corromper tu pensamiento y robarte el sentido común. El miedo te privo de lo mejor de ti.
V for Vendetta, 2005


Nuestras estructuras sociales se fundamentan en el miedo. De alguna forma siempre se logra establecer el temor a algún elemento para establecer y perpetuar algún orden social.

Desde que se es infante el miedo se inculca en la persona. Desde juegos aparentemente inofensivos hasta la manipulación perversa para controlar el comportamiento son puestos en acción para educar al temor. El miedo al castigo o a la desaprobación paternal son parte integral del proceso socializador en las familias.

Luego cuando se pasa a la escuela se teme a la autoridad del maestro. Se teme a fracasar en las clases a los patanes del patio.

El miedo es el instrumento principal para lograr inculcar creencias religiosas en la persona. Una deidad toda poderosa, que te puede condenar por el crimen de pensar, es la fuente absoluta del miedo. El cual se expresa desde ‘si no obedeces a dios, no lo amas’, pasando por el ‘dios no te amará si no lo obedeces’ hasta llegar al ‘iras al infierno si no lo obedeces’… o a sus representantes en la tierra.

Deidades, sacerdotes, maestros, padres, normas sociales, leyes… logran integrar el miedo en la mente de las personas y logran que las personas obedezcan. No por el pensamiento racional sino por una evitación, ya sea al castigo de la desaprobación o a la imposición de sanciones en un sistema legal.

Muchas veces el miedo a que digan que ‘no eres una buena persona’ es razón suficiente para controlar. Esta es la mejor arma que tienen. Dicen que una persona no es ‘buena’ y que cualquiera que se le acerque (o no este de acuerdo con esa estimación) tampoco es ‘buena’. En esa desaprobación por los líderes y pares, es que se controla de la manera más efectiva.

Los que llegan a posiciones de poder, ya sean políticas, religiosas o simplemente en la comunidad, saben de los miedos que nos han inculcado desde que nos concibieron. Y saben cómo utilizar esos miedos para controlarnos. Saben que es lo que tienen que hacer para que tomemos decisiones sin sentido que sólo los benefician a ellos.

Inclusive crean nuevas fuentes de nuevos miedos y nos dicen a que le debemos temer a ese elemento creado por ellos. Así que los líderes y patanes viven de nuestros miedos. Manipulándonos a la inacción o a la acción que ellos quieren.

Nos recuerdan que tenemos miedo para simplemente para manipularnos. Porque en el momento que ya no tengamos miedo nos convertimos en personas peligrosas. En personas que ya no pueden ser controlados por el miedo.

Eso le aterra a las personas que viven utilizando el condicionamiento al miedo de nuestra socialización…