martes, 31 de mayo de 2011

Toques de Queda

Un toque de queda es la limitación de los derechos a una ciudadanía. Es en efecto una restricción a las libertades de un ciudadano. Aunque ese ciudadano sea menor de edad. En un mundo donde nos estamos moviendo a funcionar las 24 horas, el problema no es que los menores de edad estén a altas horas de la noche en la calle sin supervisión de un adulto.

El problema es que el sistema comunitario ha fallado en su labor socializadora de crear ciudadanos responsables y llevar a un mínimo la actividad criminal. El problema es asumir que ser joven es estar predispuesto a cometer crímenes (el eufemismo de la ‘falta’ no nos ayuda a atender esta situación). El problema es que un toque de queda no resuelve la situación que lleva a las personas a delinquir. Presumiblemente, lo único que logra es sacar de la calle a los que el gobierno entiende cometen los delitos. Además de crear mejores delincuentes al subir los estándares necesarios para poder delinquir efectivamente (o por lo menos los hace mejores atletas).

Cabe preguntar si la Policía de Puerto Rico, Depto. de la Familia y Depto. de Justicia tienen los recursos necesarios para poder atender efectivamente la imposición de un toque de queda. Debemos asumir que estas agencias han de cumplir con roles expandidos y nuevas responsabilidades. También podemos asumir que no están preparados a asumirlos. No por falta de capacidad de su personal, sino porque sus recursos humanos y fiscales ya están sobre extendidos. ¿El gobierno le ha de asignar más recursos para atender las situaciones que surgirán del establecimiento de un toque de queda? y ¿De dónde un gobierno que reclama estar quebrado ha de sacar los recursos necesarios?

Lo fácil es encerrar a los menores en sus casas. Porque lo difícil, lo prudente y recomendable es atender y resolver lo mencionado por el autor del Proyecto de la Cámara 3275, el Rep. Héctor Torres, los “asuntos de drogas, favores sexuales, apropiaciones ilegales, asecho, persecución y armas”. Pero lograr atender estos asuntos requiere un verdadero compromiso con el país. Requiere una legislatura que presente legislación seria e inteligente y un gobierno que se ocupe de los problemas sociales de una manera responsable.

Cuál es la solución del gobierno de Puerto Rico a esta situación, la de quietarle a los ciudadanos sus libertades. El aceptar esta restricción a la libertad a un grupo abre la puerta para que se le limite las libertades a otros grupos. Cuando esta medida falle en su cometido, y fracasar lo hará, entonces se podrá argumentar que la medida no fue lo suficientemente abarcadora. Que se tiene que extender a otros grupos para que entonces sea efectiva.

Así que de menores de edad, se podrá extender a los jóvenes adultos todo con la intensión “de lograr la seguridad y protección de esta población”. Cuando falle, se volverá a extender a otros grupos. Hasta que el salir de las casas sea un privilegio dado por el gobierno a unos pocos o tomado por criminales.

La solución de los problemas sociales no se logra mediante la eliminación o limitación de privilegios, derecho y garantías de una democracia. El ciudadano responsable seguirá la ley, el criminal no le importa la ley, por eso es un criminal, y continuará delinquiendo. Mientras los ciudadanos responsables cumplidores de la ley estarán encerrados en sus casas, porque el gobierno lo que hace es penalizar al responsable.

No se debe o puede cooperar con un gobierno que desea solucionar los problemas mediante la eliminación de los privilegios, los derechos y las garantías en una democracia.


Pd. Cuan extraño es el considerar que en dos semanas desde que esta idea fue publicada en los medios noticiosos, la Policía de Puerto Rico y el Dept. de Familia efectúan un operativo para intervenir con menores en jaranas a altas horas de la noche. ¿Coincidencias?